MARISABEL PROFESORA

Inicio » Posts tagged 'mito'

Tag Archives: mito

ENTRADAS RECIENTES

Teatro medieval. Canto de la Sibila

El Canto de la Sibila (Cant de la Sibil·la en catalán) es un drama sacro de melodía gregoriana que tuvo mucha difusión durante la Edad Media en el sur de Europa y que actualmente se interpreta en la Misa de Gallo en algunas iglesias de España.

La Sibila es una profetisa de la mitología griega que se introdujo y adaptó al cristianismo gracias a la analogía que puede establecerse entre sus profecías y el concepto bíblico del juicio final. Así, inicialmente el Canto de la Sibila tenía como tema central el juicio final que se emitiría sobre buenos y malos, es decir, sobre los fieles al Rey y Juez Universal, cuya llegada era anunciada desde la fiesta de su nacimiento en la condición humana, lo que propició que con el paso del tiempo el canto se incorporara a las ceremonias de la Nochebuena.

La representación dramática en Mallorca contiene tres partes: Anuncio del ángel, Sermón de la Calenda y Canto de la Sibila, si bien en otros lugares se mantiene la sola representación del canto. El texto se conserva en latín en la Ciudad de Dios, de san Agustín (Oráculo de la sibila eritrea), pero se interpreta en catalán a partir de diversas traducciones.

En 2010, la Unesco lo declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Sibilas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina

Traducción del Canto de la Sibila en Mallorca

El día del juicio llegará  a quien haya servido
Jesucristo, rey universal,
hombre y verdadero Dios eternal,
del cielo vendrá para juzgar
y a cada uno lo justo dará. (más…)

Anuncios

El milagro del canto y del habla. Walter F. Otto

Canta divina Musa la ira grave
de Achilles a Pelida que a los griegos
dió dolores immensos i al Infierno
muchas i fuertes ánimas de héroes
que echó a los perros i aves en pedazos.

Homero. Ilíada

1

Musa tocando lira

Musa tocando lira

El mito de la Musa ha pasado de moda entre nosotros; no obstante recuperamos su imagen y volvemos a tratarlo.

No tiene equivalente en ninguna parte del mundo. Pues cuando en cualquier otra parte hay espíritus femeninos que cantan y la creencia de que los dioses cantan y de que el canto de los seres humanos es regalo del cielo, tal como puede remontarse hasta los viejos tiempos indoeuropeos, vemos que la Musa significa infinitamente mucho más. Ella es el canto mismo. En todo lugar donde se canta, el cantor humano, antes de elevar su voz, es un oyente; inclusive, es la diosa misma la que canta en su voz. Y por ese motivo el canto y la palabra tienen un significado como sólo la verdadera divinidad puede tenerlo: es la manifestación del ser de las cosas; esta manifestación es de naturaleza tal que sin el canto no se llena la obra de creación y el mundo no estaría completo.

El mito de la Musa posee también un maravilloso conocimiento de la esencia del mundo y al mismo tiempo del significado del canto y del habla, por consiguiente, de ese don que eleva a los hombres sobre todos los otros seres vivos y lo acerca a lo divino: el lenguaje. Se sabe que incluso algo precede a la palabra del hombre: esto tiene que ser escuchado y vivido antes que la boca lo haga perceptible para el oído, y se sabe también que esta voz inspirada, llena de secretos, que precede al habla armoniosa de los hombres, pertenece a la misma naturaleza de las cosas como una manifestación divina que se revela con su esencia y con su carácter de excelencia.

¿Es éste un conocimiento en sentido estricto o sólo una hermosa fantasía?

¿Acaso esta cultura griega, a la que nosotros, en términos generales, llamamos todavía “musical” [de música y de las Musas] y que nos ha precedido como una imagen insuperable, no podría informarnos sobre el espíritu que reina en el mundo de los sonidos y de las armonías y que ha producido nuestra existencia de figuras brillantes de la música y de la lengua? (más…)

Poemas. C. P. Cavafy

LOS CABALLOS DE AQUILES

Homero

Homero, por Philippe-Laurent Roland

Cuando vieron muerto a Patroclo,
que era tan valeroso, y fuerte, y joven,
los caballos de Aquiles prorrumpieron en llanto;
su inmortal condición se indignó
ante la muerte de la muerte que veían.
Alzaron la cabeza, sacudieron las largas crines,
golpearon el suelo con las patas, y lloraron
a Patroclo, a quien sentían inánime –destruido–
una carne abyecta ahora –el espíritu disipado–
indefenso –sin aliento–
hacia la inmensa Nada vuelto desde la vida.
Zeus vio las lágrimas de esos inmortales
caballos y sintió lástima. “En las bodas de Peleo”,
dijo, “no he debido actuar tan irreflexivamente.
Habría sido mejor no haberlos regalado,
infelices caballos. ¿Qué ibais a hacer allí,
entre esos pobres seres, juguetes del destino?
A vosotros que estáis libres de la muerte y la vejez,
os atormentan calamidades pasajeras. En sus apuros
el hombre os ha atrapado”. Pero sus lágrimas,
seguían derramando los dos nobles animales
por la calamidad eterna de la muerte. (más…)

Teatro y mitos en el cine

Teatro y mitos en la ópera